viernes, 28 de agosto de 2009

CUMBIA


traducido como "bailar eufóricamente"

Sabor del Mango (afiche para la fiesta de un amigo, hecho a mano y después en foto y schop)

En los afiches y 'flyers' de fiestas siempre destacan las anoréxicas siluetas que misteriosamente se abultan en la zona pectoral y en la zona de las posaderas. Siluetas tentadoras que me hacen pensar que este será mi fin de semana.

Llegado el día del evento, mi mejor ropa, un buen jeans con basta, cosa que no se hagan arrugas en su caída y sobre todo en su encuentro con el calzado especialmente lustrado para la ocación, el cual hace juego con los calcetines blancos, look que ha revivido gracias a la muerte, la muerte de Maicol. Una camisa blanca, con algún bordado en un costado que rompa la simetría de la prenda. Gel en exceso, pues no quiero que el baile desarme mi peinado y mi parecido con el lolo de la tele. Los lentes, no se, son más que nada para buscar con disimulo a quien será la víctima de mi pasión.

Ya en el evento, veo que todo marcha como lo esperado, excepto por la chica de la publicidad, que no aparece por ninguna parte. El rebaño ya está en el centro, ahora debo comenzar a rodearlo, no si antes haber comprado la desinhibidora piscola.

Ya llevo 37 vueltas, 6 piscolas, 4 paseos al excusado a excusarme y otras tres a arreglarme el pelo "...quizás el gel perdio su efecto..."- me pregunto-, 2 conversaciones de futbol y un baile con amiga que no queria encontrarme, pero de las chicas de la publicidad nada. Voy por mi "sétima" piscola, bebo el primer sorbo, vuelvo mi mirada hacia la pista y ahí está, la chica de mis sueños, la de la publicidad, y no era una, eran cientos. Donde habían estado toda la noche, no lo sé, pero ahí estaba ella que no sacaba sus ojos de mi. Sin esperar un segundo más me acerco y la convido al baile. Tres canciones y el sonido del bigboss no se hizo esperar. Saqué a relucir todos mis dotes de bailarín que 'hacen años' vengo forjando. Nuestras pelvis parecían fracturarse con aquel baile sensual. Todo era perfecto...

Hasta que desperté. Si, desperté en lugar desconocido, sin gel, sin mi ropa, exceptuando un extraño atuendo de latex rojo bastante ceñido, sin mis lentes, y rodeado de envases de cremas e incluso de aceite de cocina maravilla 0% colesterol. Al verme ahí, traté de hacer memoria y no recordé nada, salvo la imagen de la chica de la publicidad, era ella, esta era su casa, al igual que mi extraña vestimenta que ya empezaba a gustarme. Volteo para saludar y ...

martes, 25 de agosto de 2009

NUEVE CARAS


He aquí un experimento macabro que hice con rostros desfigurados de diversos abortos que me autorealizé (que rudo escribo... temed)
La idea era tratar de generar un movimiento más menos fluído, con la menor cantidad de cuadros (6). Claramente algunos seres resultaron mejor que otros.